La Importancia de Hacer Seguimiento al Estado de la Mascota

Tras despedir al cliente aclarándole todas y cada una de las dudas posibles, todavía nos queda un último paso imprescindible. Se trata del seguimiento del estado de la mascota.

Si pensamos que cuando nuestro cliente y su mascota han salido por la puerta de nuestro centro con toda la información, tratamiento o recomendaciones, ha termi­nado nuestra labor y, que ya todo recae en el cliente, volvemos a equivocarnos.

Una vez pasadas las primeras 12-24 horas de la visita al centro, y depen­diendo del caso de que se trate y de su gravedad, habrá que hacer un segui­miento del estado de la mascota. Puede ser una llamada para ver cómo le ha ido con el tratamiento, saber si ha mejorado, si tiene alguna duda o simplemente por cortesía y hacerle saber que nos preocu­pamos por la salud del animal.

Llamada reconfortante

En muchas ocasiones esas llamadas no se producen aunque la preocupación del equipo del centro es real y palpable. A una familia preocupada por su mascota le reconforta saber que alguien más se preo­cupa por ella, y quién mejor que un profe­sional de la salud de las mascotas.

Son llamadas importantes que no debe­mos olvidar, por lo que hay que marcar la cita para esa llamada de seguimiento o cortesía en la agenda, como si de una nueva cita se tratara, eso sí, con un tiempo muy limitado. Esta llamada puede ser rea­lizada por la veterinaria que le atendió o alguna auxiliar que esté al tanto del caso.

Otras formas de comunicación

Encuestas

Además, tras las primeras 24-48 horas es buen momento para enviarle al cliente una encuesta, o un enlace para acceder a ella. Puede ser por correo electrónico o, por qué no, por WhatsApp.

Servirá para evaluar nuestro trabajo. Obtendremos retroalimentación de nuestra labor, además de otros aspectos: instalacio­nes, disponibilidad, limpieza y orden.

Recordatorios

Posteriormente, un día antes de su nueva cita, es muy interesante desde todos los puntos de vista enviar un men­saje (por correo electrónico o WhatsApp) recordándole la cita.

Con esto garantizamos que no queden huecos en la agenda, volvemos a mostrar preocupación por su animal de compa­ñía y, fundamentalmente, mejoramos la salud de este.

Los recordatorios para tratamientos, desparasitaciones externas o internas, vacunaciones, etc. son otra forma más de comunicación con el cliente quien, ante una nueva necesidad de servicios veteri­narios, siempre nos tendrá presente.

Su fidelidad nos premia

Si hemos llevado a cabo todos estos pasos, desde que el cliente tuvo la nece­sidad de encontrar un centro veterina­rio, hasta días des­pués de venir a consulta, estamos más cerca de que vuelva nuevamente en nues­tro centro. Además, es posible que nos premie con cinco estre­llas en Google y/o Facebook, nos deje buenos comentarios que otros clientes, presentes y futuros, pueden leer, y nos recomiende a su familia, amigos y vecinos. Esperamos que todo ello redunde en mayores ingresos y mejo­res beneficios para el centro veterinario.

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