¿Cómo proteger a los perros del frío durante el invierno? 4 ideas

1. Conoce a tu mascota

Infórmate sobre la susceptibilidad al frío que tiene su raza. Algunas razas de perros son más resistentes al frío, mientras que otras se adaptan extremadamente bien al invierno:

Entre los que se adaptan muy bien al frío están el alaskan malamute, el husky siberiano y el chow chow
Los perros a los que se les hace difícil adaptarse al frío son los dóberman, los toy, los de pelo corto o sin pelo y el galgo inglés (greyhound). Los perros rasurados o con el pelo excesivamente recortado también están dentro de esta categoría, ya que su grueso pelaje de invierno les sirve para aislarse térmicamente y protegerse del frío.

2. Refugio apropiado

Bríndale un refugio apropiado. Lo mejor sería que tu perro permaneciera dentro de la casa durante todo el invierno y que solo salga para hacer ejercicio y sus necesidades. De esta forma, te asegurarás de que el perro no se resfríe mientras estás dormido o fuera de casa. No debes dejar a los cachorros jóvenes fuera, puesto que a diferencia de los perros adultos, no tienen la capacidad de mantenerse calientes fuera de la casa.
Si tienes un perro que puede soportar el frío y puede vivir fuera (como un perro de trineo), asegúrate de que tenga un refugio adecuado, que no tenga problemas para entrar en él y que tenga sábanas dentro. En un refugio al aire libre, la paja fresca brinda una adecuada capa de aislamiento térmico contra el frío del suelo.

Sin embargo, asegúrate de cambiarla regularmente.
Un refugio al aire libre debe tener un techo inclinado, aislamiento térmico y calefacción, sobre todo si vives en lugares de clima muy frío. Si en el invierno llueve mucho, asegúrate de que la entrada al refugio esté protegida para que el agua no pueda entrar.
Mete a todos los perros (inclusive a los que soportan el frío) dentro de la casa si el periodo de bajas temperaturas se hace más largo o más intenso. Incluso el granero es más cálido que el refugio al aire libre del perro.

3. Protégelos del frío

Asegúrate de que el lugar donde duermen esté caliente y bien posicionado. El sitio donde duermen es importante para protegerlos del frío durante el invierno. Si tus perros duermen en el piso o en algún otro sitio con corrientes de aire, pon la cama en un lugar por encima del nivel del piso. Una cama hecha a medida con relleno acolchado, mantas y ropa vieja puede ser una cama caliente y cómoda.
Si tienes un perro viejo y con artritis, ponle una cama con calefacción.
Limpia y cambia la ropa de cama con regularidad para evitar las pulgas, los gérmenes y el caos.

4. La ropa también es importante

Usa ciertas prendas con determinados perros y en determinadas situaciones. La ropa para perros puede ayudar a protegerlos del invierno, en especial a los pequeños o toy, perros que no tienen pelo largo (como el whippet o el galgo italiano) y perros viejos o enfermos. Al igual que los humanos, si tiembla, es una de las señales clave de que tiene frío. Puedes comprar ropa para perro como chaquetas, batamantas o suéteres, o hacerlas tú mismo (ya sea tejido, a croché, etc.) en cualquier talla y para cualquier raza. Para los inviernos más húmedos, también podrías ponerle encima una capa impermeable, pero asegúrate de que el material sea transpirable.
Ponle botas para protegerle las patas cuando camine sobre nieve o sal. La sal irrita las patas del perro, mientras que la nieve produce mucho frío. Las botas les protegerán las patas, pues estarán abrigadas y no se irritarán por la sal. Sin embargo, a menos que hayas entrenado a tu perro desde cachorro para que acepte las botas, puede resultar algo difícil, sobre todo con aquellos que no toleren usarlas. En este caso, pon en práctica el entrenamiento con reforzamiento positivo. Ponle una botita en una pata, dale un premio y luego sácale la botita. Repite este procedimiento todos los días y gradualmente aumenta el número de botitas hasta que el perro se acostumbre a tenerlas puestas.
Lee sobre cómo elegir un suéter adecuado para tu perro y así estar informado sobre el tema.